La alimentación humana es un hecho cultural. Comemos lo que la sociedad que nos rodea nos ha acostumbrado a comer. Por ello en unas sociedades es normal comer un determinado alimento y en otros lugares ese mismo alimento es considerado asqueroso o incomible.
Con la globalización ya podemos disfrutar de los manjares más exóticos y de los sabores más originales. Y con internet podemos encontrar tiendas que nos venden alimentos que ni por asomo pensábamos que se podían comer.
En esta línea tenemos a Edible una tienda en internet que nos vende insectos, hierbas y especies, afrodisíacos, carnivoros, herbívoros y medicamentos de lo más original para nuestras mentes occidentales.
Como avispa gigante con miel de Japón
O chupachups de gusanos de Mexico
O las hormigas gigantes bañadas con chocolate de Colombia
El vodka de escorpión Chino
Te recogido por monos de China
Y un largo muestrario. Pero creo que como muestra ya tendréis bastante.
Ante la crisis del sector juguetero, los creativos han decidido darle una dimensión distintas a sus anuncios. Así nos muestran la diferencia entre una mascota real y un juguete. En tres facetas bien diferenciadas:
-Los juguetes no tienen sexo
-Los juguetes no tienen problemas si los atropellan o tienen algún accidente
-Los juguetes no ensuciarán tu casa con sus desechos orgánicos.
Siguiendo en la línea de mi anterior post, Porta gatos II , aquí tenéis otra idea para poder trasportar a vuestro gato cuando os vais de viaje. Aunque me parece que al gato le va a hacer muy poca gracia…
Eso sí viene con las instrucciones para que maulle o para silenciarlo, alimentarlo y para deshacerse de sus desechos.
Ahora le toca el turno a la presentación de postres. Las naranjas tienen otro sabor si se las presenta de esta manera, eso sí debe dar una pena desmontar el animalito para comerse una naranja, pero… y lo bonito que quedan Original de sutra photos
Como sois varios los que me habéis solicitado algo más sobre el anterior post titulado Doblar las toallas en forma de animales, os contaré que la mayoría de artículos que he podido recopilar nos intentan vender algún libro sobre ello.
Pero también existen vídeos gratuitos que nos enseñan a realizar algún animal que otro, por lo que un poco de aquí, y un poco de allá podréis encontrar las explicaciones de unos cuantos, mejor es que los veáis:
La “Hello Kitty” manía de los japoneses es algo que no os tengo que descubrir, puesto que constantemente estamos viendo productos y más productos con el dibujo de la gatita en cuestión. Pero mientras sea un objeto no pasa nada, nos indica la forma de ser de la persona que lo lleva.
Pero ahora los japoneses han lanzado al mercado este producto:
Un kit de complementos para convertir a tu amado gato en “hello Kitty”. Y en esto ya me parece que se han pasado. Puede resultar hasta crueldad con los animales, o por lo menos altamente ridículo para el pobre animalito que se tiene que ver de esta guisa:
Ahora, al que había que darle es al dueño/a
via: gizmodo
Seguimos con las torturas a los pobres animales, ahora le ha tocado el turno a una tortuga, que en su desesperación sexual debe montárselo con lo primero que encuentra. Dura la vida de los animales domésticos:
Ya conocéis la canción tan machacona del “gato volador”. Aunque el vídeo es poco respetuoso con los animales (vamos que los animales son las personas que grabaron el vídeo)
Pero ahora de China nos llega la noticia de la existencia de un gato al que por una simple mutación genética le están saliendo dos alas de casi 40 centímetros, eso es lo que dicen los científicos, porque su dueña contó que se debe a una reacción cuando las gatas de vecindario en celo comenzaron a acechar. Yo me inclino por otra teoría, este gato no es tonto y se dio cuenta que todos sus amigos y compañeros felinos desaparecían misteriosamente cuando el dueño del restaurante cercano salía a dar una vuelta. Como correr no servía para mucho necesitaba otra vía de escape y pensó en volar, de ahí que lo primero que tenía que desarrollar eran las alas. (oye, es una teoría, nadie dice que sea cierta ) .
De momento volar no vuela, pero ya le falta menos para ser el gato volador.